SOMOS UN PAÍS DE "MOJIGATOS"
ELKIN PALMA BARAHONA CEID-EDUMAG En nuestra amada Colombia, hablar no solo crea ampollas: crea excomuniones imaginarias. Aquí la palabra duele más que el hambre y la idea escandaliza más que la injusticia. Y cuando alguien osa decir en voz alta lo que muchos piensan en silencio, salen los mojigatos con rosario en mano y piedra en el bolsillo. Petro habló, y bastó eso para que los fariseos entraran en crisis existencial… no por lo que dijo, sino porque lo dijo él. Los curas se “despacharon en el sermón” en el de la mañana, en el del medio día y en el de la tarde. Les dio urticaria espiritual. Redactaron una pastoral (que es una carta regañona con perfume de incienso) para decirle al presidente qu...